Antepié

Neuroma de Morton: síntomas y tratamiento

El neuroma de Morton puede causar ardor y la sensación de tener una piedra dentro del zapato. Te explicamos cómo se diagnostica y cómo se trata.

Por Dr. Marc Serven·5 de agosto de 2026·7 min de lectura

Neuroma de Morton: síntomas y tratamiento

El neuroma de Morton es una causa frecuente de dolor en el antepié. Puede aparecer cuando caminas, corres o llevas zapatos estrechos, y a menudo se describe como un ardor intenso o como la sensación de tener una piedra dentro del zapato. Aunque el nombre puede preocupar, no se trata de un tumor maligno, sino de un engrosamiento del tejido que envuelve un nervio del pie.

En Serven Clinics, el Dr. Marc Serven estudia cada caso de manera individual. El objetivo es entender qué provoca la irritación, aliviar el dolor y elegir el tratamiento más razonable para ti, sin avanzar directamente hacia la cirugía. En este artículo encontrarás información sobre los síntomas, el diagnóstico y las opciones disponibles.

¿Qué es exactamente el neuroma de Morton?

El neuroma de Morton es un engrosamiento del nervio interdigital, es decir, del nervio que pasa entre los metatarsianos y da sensibilidad a los dedos. Habitualmente afecta el espacio entre el tercer y el cuarto dedo, aunque también puede aparecer en otros espacios. La presión repetida sobre esta zona puede irritar el nervio y hacer que el tejido que lo envuelve aumente de grosor.

Dolor en la articulación del antepié

No siempre hay una única causa. Los zapatos con la punta estrecha o con tacón pueden comprimir el antepié. También pueden contribuir una determinada manera de pisar, una sobrecarga deportiva, deformidades de los dedos o una distribución poco equilibrada del peso. En algunos casos, el dolor se relaciona con una metatarsalgia, pero no son exactamente el mismo problema.

La metatarsalgia es un dolor generalizado o localizado en la zona de las cabezas metatarsianas. El neuroma, en cambio, implica específicamente la irritación de un nervio interdigital. Dado que los síntomas pueden parecerse, una exploración adecuada es importante antes de decidir cualquier tratamiento.

Para ampliar información sobre problemas del pie y sus causas, puedes consultar esta guía divulgativa sobre lesiones y trastornos del pie y el recurso de información sobre afecciones del pie.

Síntomas del neuroma de Morton: ¿cómo puedes reconocerlo?

El síntoma más típico es un dolor ardiente o punzante en el antepié. Puede concentrarse entre dos dedos e irradiarse hacia ellos. Algunas personas lo describen como una descarga eléctrica, un pinchazo profundo o una sensación de presión que aparece al apoyar el pie.

También es habitual notar que llevas una piedra, un pliegue o un objeto dentro del zapato, aunque no haya nada. Esta sensación puede mejorar cuando te quitas el calzado, detienes la actividad o te das un masaje en la zona. En otros casos, el dolor persiste durante un rato después de caminar.

Puedes presentar hormigueo, adormecimiento o una sensibilidad extraña en los dedos vecinos. Algunas personas notan un clic o una sensación de movimiento en el antepié al comprimirlo. No es necesario que aparezcan todos estos síntomas, y la intensidad puede variar mucho de un día a otro.

A menudo las molestias empeoran con zapatos estrechos, con tacón o con una suela poco flexible. Correr, saltar y caminar mucho tiempo también puede desencadenarlas. Si el dolor es nuevo, intenso, va acompañado de hinchazón importante o aparece después de un traumatismo, no se debe asumir automáticamente que se trata de un neuroma.

Por ejemplo, una fractura por estrés, una inflamación articular, una lesión tendinosa o una compresión de otro nervio pueden producir un dolor similar. Si quieres conocer otras causas del dolor en la zona, puedes leer el artículo sobre por qué duele el antepié.

El diagnóstico ecográfico orienta el tratamiento

El diagnóstico comienza con una entrevista clínica detallada. Te preguntaremos cuándo aparece el dolor, qué zapatos lo desencadenan, si practicas deporte y si tienes antecedentes de lesiones o deformidades. Durante la exploración, se valora la sensibilidad, la movilidad de los dedos, la forma del antepié y la respuesta a diferentes maniobras.

Exploración del pie en la consulta del podólogo

La ecografía es una herramienta muy útil porque permite observar el nervio interdigital, identificar su engrosamiento y comprobar si la imagen coincide con la zona de los síntomas. También ayuda a descartar otras alteraciones de las partes blandas y puede guiar una infiltración con precisión, si esta opción es adecuada.

Una imagen ecográfica, sin embargo, no debe interpretarse de manera aislada. Hay personas con un engrosamiento del nervio que tienen pocas molestias o ningún dolor. Por eso, el diagnóstico debe relacionar la exploración, los síntomas y las pruebas complementarias.

En situaciones concretas, se pueden solicitar radiografías u otras pruebas de imagen. Estas pruebas pueden ser útiles para descartar una fractura, una artrosis, una deformidad u otra causa de dolor. El objetivo no es hacer pruebas por rutina, sino obtener la información necesaria para tomar una decisión segura.

Tratamiento conservador: primero aliviar la presión

El tratamiento inicial suele ser conservador, especialmente si los síntomas no son muy intensos o hace poco tiempo que han comenzado. El primer paso suele consistir en utilizar calzado ancho, con espacio suficiente para los dedos y una suela que no comprima el antepié. Reducir temporalmente las actividades que provocan dolor también puede ayudar.

Las plantillas pueden modificar la distribución de las cargas y disminuir la presión sobre la zona del neuroma. No todas las plantillas sirven para el mismo objetivo: deben adaptarse a la forma del pie, a la manera de caminar y a la actividad habitual. Puedes consultar el servicio de plantillas personalizadas si necesitas valorar esta opción.

En algunos casos, es útil hacer un estudio de la pisada. Esta valoración puede aportar información sobre cómo apoyas, cómo se mueve el pie y qué zonas reciben más carga. No sustituye la exploración médica, pero puede contribuir a planificar mejor el tratamiento.

Cuando el dolor no mejora lo suficiente, se puede considerar una infiltración. Consiste en administrar medicación en la zona afectada con el objetivo de reducir la inflamación y la irritación local. El producto, la indicación y el número de infiltraciones deben decidirse de manera individual, valorando siempre los posibles efectos adversos.

Las infiltraciones ecoguiadas permiten controlar mejor la localización de la aguja y administrar el tratamiento en el punto seleccionado. Aun así, no son una garantía de desaparición definitiva del problema. Si te preocupa si una infiltración puede doler, puedes leer qué esperar de una infiltración en el pie.

¿Cuándo hay que plantear una operación del neuroma de Morton?

La cirugía se reserva habitualmente para los casos en los que el dolor continúa limitando la vida cotidiana a pesar de haber probado un tratamiento conservador bien indicado. Antes de operar, es necesario confirmar que el neuroma es la causa principal de los síntomas y valorar si hay otros problemas del antepié que también deben tratarse.

La operación puede consistir en liberar la zona comprimida o en extirpar el segmento de nervio engrosado, según las características del caso y el criterio del cirujano. La técnica, el abordaje y el tipo de anestesia se explican antes de la intervención. Como en cualquier cirugía, hay posibles riesgos, como infección, sangrado, alteraciones de la sensibilidad, dolor persistente o recurrencia de las molestias.

Después de la operación, la recuperación varía según la técnica utilizada, el pie tratado y la actividad de cada persona. Habitualmente es necesario seguir unas indicaciones sobre el calzado, la carga, los cuidados y el retorno progresivo a la vida normal. No es prudente establecer plazos universales ni prometer un resultado concreto.

En algunos pacientes se puede valorar una cirugía mínimamente invasiva, pero no todas las intervenciones ni todos los neuromas son candidatos a este abordaje. La decisión depende de la anatomía, del diagnóstico y de la experiencia del equipo quirúrgico.

Una valoración personalizada es el primer paso

El neuroma de Morton puede ser molesto y limitar el caminar, el deporte o el uso de determinados zapatos. Sin embargo, los síntomas no siempre indican el mismo problema y la ecografía solo tiene sentido cuando se interpreta junto con la exploración clínica.

Si tienes dolor ardiente, hormigueo o sensación de tener una piedra dentro del zapato, evita automedicarte o mantener una actividad que empeore las molestias. Una visita permitirá confirmar el origen del dolor y hablar con calma de las alternativas, desde el calzado y las plantillas hasta la infiltración o la cirugía cuando esté indicada.

Si quieres estudiar tu caso con el Dr. Marc Serven, puedes ponerte en contacto con Serven Clinics a través de la página de contacto.

Dr. Marc Serven

Revisado por el Dr. Marc Serven

Podólogo especializado en cirugía del pie · opera en Teknon y en el Hospital d’Igualada

Colegiado 838-08-1197 (COPC) · desde 2005

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