Tratamientos regenerativos

PRP y ácido hialurónico para estimular la reparación de tu propio tejido, sin cirugía.

4,5 en Google · 33 reseñas
Ecografía en la primera visitaTeknon y Hospital de IgualadaDesde 2005
Tratamientos regenerativos

Paso a paso

Cómo es el proceso

Paso 1

Valoración

Revisamos tu historia, exploramos el pie y confirmamos con ecografía que tu tejido es candidato. Si lo es, te explicamos qué tratamiento te proponemos y por qué.

Paso 2

Aplicación ecoguiada

Preparamos el PRP a partir de una pequeña extracción de tu sangre, o el ácido hialurónico, y lo depositamos en el punto exacto de la lesión viéndolo en tiempo real con la ecografía.

Paso 3

Seguimiento

Te damos las pautas para los días siguientes, reavaluamos cómo responde el tejido y lo combinamos con plantillas o ejercicio si hace falta.

Con qué trabajamos

Tecnología que usamos

Diagnóstico objetivo, no a ojo: estos son los equipos con los que trabajamos tu caso en Martorell.

Descubre toda nuestra tecnología
PRP · factores de crecimiento
Ácido hialurónico (y con prolina)
Ecografía de alta resolución

Tu caso

¿Quieres saber si este tratamiento es para ti? Te lo valoramos sin compromiso.

Cuéntanos qué notas y te decimos el siguiente paso, sin prisas y sin empujarte a nada.

Pacientes reales
Muchas gracias a Laura, la podóloga del centro, ya no es un problema caminar sin dolor, 100% recomendado el centro.

Jose Antonio A. M. · Reseña de Google

La guía completa

En qué consiste

En resumen: los tratamientos regenerativos —el PRP (plasma rico en plaquetas) y el ácido hialurónico— estimulan la reparación de tu propio tejido en lesiones estancadas y desgaste articular, sin cirugía ni baja. Siempre los aplicamos con guía ecográfica, en el punto exacto de la lesión.

A diferencia de un antiinflamatorio, que calma el síntoma, el objetivo aquí es ayudar al tejido a recuperarse. El PRP se obtiene de una pequeña extracción de tu propia sangre y aporta a la lesión una concentración alta de factores de crecimiento; el ácido hialurónico lubrica y mejora el entorno del tejido lesionado o desgastado.

Qué es exactamente el PRP

PRP significa plasma rico en plaquetas. Las plaquetas son unas células de la sangre que, además de ayudar a cerrar las heridas, liberan unas sustancias —los factores de crecimiento— que avisan al cuerpo de que debe reparar un tejido.

Para prepararlo te hacemos una extracción de sangre parecida a la de un análisis. La muestra se procesa en la propia consulta para separar la parte más rica en plaquetas, y ese concentrado es el que se aplica en la lesión. Como sale de tu propia sangre, el cuerpo lo reconoce como suyo.

¿Y el ácido hialurónico?

El ácido hialurónico es una sustancia que el cuerpo ya fabrica y que forma parte del líquido que lubrica las articulaciones y ayuda a los tendones a deslizar. Con el desgaste o con una lesión de larga duración, ese entorno se deteriora y el movimiento se vuelve más doloroso.

Aplicado en la articulación o alrededor del tendón, el ácido hialurónico ayuda a recuperar ese deslizamiento y a reducir la fricción. No sustituye al PRP: cada uno tiene sus indicaciones, y a veces se combinan. En la valoración te explicamos cuál te conviene y por qué.

Cuándo tiene sentido un tratamiento regenerativo

El candidato típico lleva meses con una lesión que no acaba de curar: una fascitis plantar rebelde, el dolor asociado al espolón calcáneo o una tendinopatía de Aquiles crónica. Ya ha probado reposo, estiramientos o antiinflamatorios sin mucho resultado.

En el desgaste articular —tobillo, dedo gordo— el ácido hialurónico puede mejorar el dolor y la función en fases iniciales y medias, y ayudar a posponer opciones más agresivas.

No son para todo el mundo, y no los recomendamos por inercia: en la valoración localizamos la lesión con ecografía, te decimos honestamente si tu tejido es buen candidato y te damos un presupuesto cerrado antes de empezar.

Por qué siempre con ecografía

Un tratamiento regenerativo vale lo que vale su precisión: depositar el PRP o el ácido hialurónico unos milímetros más allá del tejido diana reduce su efecto. Por eso todas nuestras aplicaciones son infiltraciones ecoguiadas: la ecografía nos permite ver la aguja y la lesión en tiempo real.

Cómo es una sesión

  • Antes: no hace falta que vengas en ayunas ni que hagas ninguna preparación especial. Si tomas algún medicamento, sobre todo antiinflamatorios o anticoagulantes, dínoslo en la valoración y te diremos si hay que hacer algún ajuste.
  • Durante: localizamos la lesión con la ecografía, desinfectamos la zona y hacemos la aplicación con una aguja fina, viéndola en la pantalla en todo momento. Si se trata de PRP, primero hacemos la extracción y preparamos el concentrado en la misma visita.
  • Después: te marchas caminando y puedes hacer vida normal. Es habitual notar la zona un poco cargada o sensible durante uno o dos días: forma parte de la respuesta del tejido y va desapareciendo sola.

Qué puedes esperar, y cuándo

Los tratamientos regenerativos no funcionan como un calmante: no buscan apagar el dolor de golpe, sino dar al tejido el empuje que necesita para repararse. Por eso la mejoría suele ser progresiva y se nota a lo largo de las semanas siguientes, no al día siguiente.

No todos los tejidos responden igual, y a veces hace falta más de una aplicación. Por eso hacemos un seguimiento: revisamos cómo evoluciona la lesión y, si hace falta, ajustamos el plan. Preferimos decirte las cosas claras desde el principio antes que prometer resultados que no podemos garantizar.

Después de la aplicación

  • Haz reposo relativo los primeros días: puedes caminar y trabajar, pero deja a un lado el deporte y los esfuerzos intensos hasta que te los volvamos a autorizar.
  • Si notas molestias, puedes aplicar frío local unos minutos. Antes de tomar cualquier antiinflamatorio, consúltanos: en algunos tratamientos conviene evitarlos los días posteriores.
  • Vuelve a la actividad de manera gradual, siguiendo las pautas que te damos.
  • Si notas algo que no esperabas, como un dolor que aumenta en lugar de bajar, enrojecimiento o fiebre, llámanos.

El tratamiento es una parte; la causa, la otra

Como todo lo que hacemos desde 2005, el tratamiento regenerativo trata el tejido, pero no el motivo por el que se ha lesionado. Si la causa es mecánica —una pisada que sobrecarga el talón o el tendón—, lo combinamos con plantillas personalizadas o con un programa de ejercicio para que la mejoría se mantenga cuando vuelvas a tu actividad de siempre.

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